Enfoque psicodramático en la psicoterapia

¿Por qué es tan potente el Psicodrama? he escuchado muchas veces esa incógnita por parte de los participantes de la grupalidad, estudiantes del método e incluso de especialistas de otras áreas afines. La respuesta siempre es la misma en esencia: la acción dramática. 

El punto más fortalecido del método psicodramático es haber traído el cuerpo a la terapéutica. Pasar la energía psíquica, que por mucho tiempo permaneció solo en la palabra, a lo corporal. Esto dio al Psicodrama toda la trascendencia que hoy se le reconoce. Tener la posibilidad de incorporar el malestar, darle voz, moverse como él, accionar desde él, abre un universo vasto y de infinitas manifestaciones de tal acción para el protagonista, economizando sustancialmente recursos en cuanto a tiempo y energía. 

Durante una sesión psicodramática, encarnando roles altamente significativos para el protagonista, este puede acceder a un material psíquico emocional que, por ahí asistiendo solo a un espacio psicoterapéutico un tanto más conservador tardaría muchos más encuentros en aflorar. 

Esto no quiere decir que solo basta con hacer psicodrama. Siempre refuerzo lo siguiente: es imperativo que la psicoterapia grupal se acompañe de un proceso psicoterapéutico individual en paralelo, en el que se pueda profundizar todo lo vivenciado en el escenario.