Un Fenómeno Social está conformado por mútiples hechos. Esto quiere decir que, están constituidos por diversos “modos de hacer” citando a Durkheim.
Los hechos aparecen en el marco social como sucesos que ocurren con una marcada influencia del contexto en el que hace vida un sujeto; están estrechamente ligados al universo externo del individuo, puesto que le atraviesan ya sea desde la repetición y/o la cultura. De ahí se desprenden las tres características elementales por las que serán reconocidos los hechos sociales, es decir, ser colectivos, coercitivos y exteriores.
Volviendo al fenómeno social; expone una faceta de la conducta consciente de una sociedad y emerge desde las profundidades de la convivencia de los grupos con el propósito de confrontar los límites y las opresiones que ejercen las instituciones y regulaciones del poder ante la evolución del grupo social en cuestión, con la intención de reorganizar lo que socialmente es percibido como cotidiano o normal. Es imperativo integrar que, el cambio que propone un fenómeno social va en sintonía con la era que transita el colectivo que le da cuerpo.
Tengamos presente, el colectivo se vincula desde las vivencias, sentimientos e ideales en común. Todas las individualidades que se suman de modo espontáneo a un fenómeno social, portan una actitud consciente ante una situación o condición de vida insostenible, y esto promueve modos de ejecución de acción y/o movimiento hacia el cambio; iniciando con una organización de los hechos compartidos y posterior edificación de la estructura de objetivos a promover para cada causa.
Y aquí quiero detenerme, y confiarte una interrogante. ¿Qué hace que un fenómeno social se perciba con mayor cercanía, intensidad o distanciamiento que otro, en su entorno sociocultural? No haré resolución de tal cuestionamiento. Me basta con dejar escrita la pregunta, pero aquí entre tú y yo, ¿te lo habías preguntado antes?